ILUSTRACIÓN: www.lacaldera.com.ar
Domingo Daniel Rossi, intendente de Santa Elena, compartió el texto -y título de este escrito- que se reproduce: "Fui intendente de Santa Elena con todos los gobernadores de la democracia, fui vicegobernador de Entre Ríos y siempre actué con respeto por la vida institucional del peronismo, aún cuando tuve diferencias profundas con muchas de sus conducciones. Por eso resulta llamativo que hoy se pretenda instalar que la mayor deslealtad partidaria es denunciar hechos de corrupción ante la Justicia.
Durante años, el peronismo entrerriano toleró silencios, complicidades, fracasos políticos y decisiones que perjudicaron a trabajadores, jubilados, municipios y sectores vulnerables. Dirigentes como Urribarri, Bordet, Cáceres, Romero, Ballay, Kueider, Allende, y tantos otros deberían dar explicaciones sobre el Estado que administraron y sobre las consecuencias que dejaron.
Sin embargo, ahora el problema parece ser otro: no lo que se hizo con el Estado, sino que alguien se anime a denunciarlo.
La pregunta es simple: ¿qué es realmente deslealtad? ¿Denunciar hechos que deben investigarse o haber usado el poder en contra de la gente que el peronismo decía representar?.
Si denunciar corrupción es motivo de expulsión, entonces el problema no somos quienes denunciamos. El problema es un sistema que necesita silencio para seguir funcionando".
