02/03/09
En la mañana de este lunes 2, se produjo el deceso de Carlos Antonio Gorosito, a los 78 años, un vecino de Federal «que aportó parte de su vida a las bailantas del Festival Nacional del Chamamé», refleja en un comunicado el municipio local.
La gacetila de prensa del gobierno municipal, se explaya al respecto, consignando, «Gorosito, de oficio relojero, padecía una enfermedad terminal detectada el año pasado, la cual le impidió poder coordinar la última bailanta oficial del Festival del Chamamé, pero que lo tuvo como anfitrión, durante la inauguración de las bailantas correspondientes a la 34º edición del Festival, oportunidad en que la Comisión Central le entregó una plaqueta en reconocimiento a su labor».
Al momento de su alocución para agradecer el tributo de sus compañeros de tareas en el Festival -cuyo presente fuera entregado por el presidente de la Comisión, Juan Carlos Lucchessi-, Carlos Gorosito, hizo público que quería compartir el reconocimiento con su amigo fallecido Ramón Valiente.
La Comisión Central del Festival Nacional del Chamamé, presidida por el titular del Poder Ejecutivo Municipal, Juan Carlos Lucchessi, en nombre de los miembros y todos los colaboradores, expresa «el más sentido pésame a familiares y amigos en este momento doloroso ante una pérdida que el pueblo chamamecero recordará por siempre».
Adjunto a la comunicación y expresión de públicas condolencias, el área de prensa municipal, envió un texto en referencia al vecino fallecido. La redacción, textual, se reproduce:
«Carlos Antonio Gorosito: Una partida que duele mucho.
Pórtense bien!!! Fue la frase que le quedó grabada a la gente, en la inauguración de la bailanta el 31 de enero último. Y en esa expresión, que muchos festejaron, estaba escondido el ‘Tony Carlitos’ ya que detrás de esa sonrisa estaba el dolor de saber que era su despedida para ir al encuentro de su amigo Ramón.
Quienes creemos que lo conocimos y disfrutamos de su amistad, sabemos que así fue.
Cuando una persona ha sido transparente de alma durante toda su vida, en su límpida mirada se podía ver la tristeza que encerraban sus ojos. Muchos años construyendo amistad, compartiendo sonrisas, coordinando bailantas. Era su modo de ser…era chamamecero!!!.
Hay gente que con sólo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas
que con sólo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
(H.L.Q.)
Así era Carlitos, bueno como el pan y sencillo como el vino, por eso duele su despedida.
No será fácil acostumbrarse a su ausencia; aunque en realidad, siempre estará presente.
Hay gente que con sólo abrir la boca
llega hasta los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas,
y se queda después como si nada.
Y uno se va de novio con la vida,
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así….tan necesaria.
Chau Carlitos…..gracias por habernos regalado tu amistad.
Te vamos a extrañar mucho…………..
L.A.L.»