Federal - Entre Ríos
  Teléfono: 03454 15657333
  Correo: danielcristina@retoricafederal.com.ar





Según Enersa, la afectación del servicio de energía se produce por el exceso de demanda

 

3/2/2010 Como en las épocas en que el servicio eléctrico se proveía a través de la usina que racionaba el consumo de energía a los usuarios domiciliarios hasta determinada hora de la noche, como asimismo, interrumpía el suministro para las farolas que colgaban en la intersección de las calles, por estos días, transcurrida una década del siglo XXI, en el año del aniversario por el bicentenario de la Patria, aún hay resabios de las limitaciones que padecía la población de Federal en los tiempos en que los servicios públicos comenzaban a incorporarse en los centros urbanizados.

Aunque parezca una información publicada en algún periódico de páginas que a la fecha lucen amarillentas, la actualización en enero de 2010, consigna: «Luminarias de calle Urquiza están fuera de servicio porque la empresa proveedora de energía revela que el consumo domiciliario resiente la prestación -aunque no prestan nada; por el contrario facturan carísimo- del alumbrado público».

El gobierno comunal de Federal informó que «el sistema de alumbrado público ubicado en calle Urquiza, entre Belgrano y Perón, se encuentra fuera de servicio desde hace varios días, debido a lo dispuesto por la empresa de energía eléctrica ‘Enersa’», la cual argumentó, el motivo obedece a «la gran demanda domiciliaria que superó el abastecimiento de la red de energía».

La administración municipal solicitó «una pronta restitución del servicio de alumbrado público que afecta a numerosos vecinos residentes en la zona céntrica».

En la última quincena de enero la temperatura estival comenzó a estar a tono con el mes, época que se caracteriza por un calor agobiante.

La elevación en la marca del termómetro es suficiente para que comenzaran los padecimientos de los usuarios del servicio de energía eléctrica.

A la regular situación de bajas en la tensión, se agregan los cortes espontáneos y las bajadas y subidas en el suministro que no debería tener alteraciones.

Los estabilizadores de corriente emiten un sonido permanente como cuando cantan las chicharras.

Acto seguido, a la siesta, los aires acondicionados trabajan como quien respira después de un susto.

En más de una ocasión, parece que la agonía del enfermo derivará en el certificado de defunción.

La luz del piloto titila y languidece. «Ahora si se apaga», intuye quien se anticipa para desistir del descanso reparador.

Las vivencias se reponen como una película en continuado: el martes 2, una amplia zona de la ciudad volvió a padecer la carencia del servicio de energía eléctrica en horas de la noche. Los testimonios certifican que el corte se extendió por espacio de casi dos horas. La información recogida por los sufridos usuarios es que «otra vez -la última fue hace aproximadamente un mes- estalló el transformador ubicado en 12 de Octubre y Belgrano; se recalentaron los cables que tienen un espesor del tamaño de una fibra....», graficaron quienes consultaron a los operarios qué tiempo duraría restituir el servicio.

El detalle de apuntes sobre los cortes no programados, recuerda que se produjeron en forma abrupta a las 19:45 del lunes 4 de enero de 2010; después, como tantas otras veces, el viernes 8 por la tarde-noche y el sábado 9 después del mediodía. El martes 26 de enero a las 18:15 hasta las 18:55. El jueves 28 los cortes fueron varios (y en una zona en particular por horas). El sábado 30, aproximadamente antes de las 20. El domingo 31, al mediodía, por espacio de varios minutos. Entre el lunes 1 y el martes 2 de febrero las bajas en la tensión fueron como una teatralización de niños de antaño jugando al yo-yo.

Los funcionarios y gobernantes no se ocupan de reponer los equipos de electrodomésticos y de computación que resultan dañados por el pésimo servicio de energía. Tampoco el usuario tiene las herramientas para hacer valer sus derechos.

Es de público conocimiento que el Estado y las empresas concesionarias no invirtieron en recursos energéticos, por lo que ante la lógica mayor demanda, el problema se agravará.

Es probable que se tenga el confort del aire acondicionado y no se lo pueda usar. En la Argentina es un clásico aquello de citar: «A esta película ya la vi»; cabe esperar no reediten el noticiero televisivo ‘Sucesos Argentinos’ para que registre las calles oscuras o en penumbras, sólo alumbradas por un foco en cada esquina, supermercados (ex almacenes) iluminados por linternas a batería -ex faroles a querosén-, ambientes refrigerados por paletas impulsadas por el viento. Un avance de esas cintas de archivo se soltó del carretel. Como muestra sólo basta con recopilar los testimonios de los vecinos-usuarios.

 
 
Inicio