| 16/03/09 Lidia Muracioli fue al Banco Bersa-Sucursal Federal a cobrar su sueldo de docente en la mañana del lunes 9. Ante el cajero automático, marcó la cifra de $1.000 a extraer, recibiendo sólo el comprobante de la operación.
De inmediato, se dirigió hasta la ventanilla y planteó la circunstancia ante los empleados, a la vez que se interiorizó de la situación el gerente, quienes transmitieron, «después de las 14, cuando realicemos el arqueo de caja», le repondremos la suma de dinero».
El martes 10 le dijeron a Lidia Muracioli que, «el dinero estaba, pero que se lo acreditarían el miércoles o jueves».
Durante la jornada del lunes 9, la docente perdió el presentismo en la escuela en la que trabaja por tener que trasladarse en la mañana hasta Federal -desde Conscripto Bernardi- para cobrar su salario mensual. Además, como sucede regularmente, tuvo que gastar entre 60 y 70 pesos en remis para viajar desde Bernardi a Federal, y perder el tiempo en el lapso de la mañana por tener que hacer una insoportable cola hasta que le toque el turno frente al cajero automático.
Para asegurarse que podría contar con los $1.000, Lidia volvió a Federal el viernes 13 -uno o dos días después de la fecha que le habían dicho en el banco podía reunirse con la suma de dinero que se le privó de tener en su poder al comienzo de la semana-.
Otra vez la escala en el banco resultó negativa. Le explicaron que todavía no había disponibilidad de la suma en cuestión en su cuenta corriente, porque se argumentó, habían «enviado la cinta a Paraná» -en referencia al video que registra los movimientos en el interior de la sucursal-. Asimismo, el empleado que la atendió, estimó que seguramente el fin de semana podría realizar al extracción.
Transcurrida una semana del día en que Lidia fue al banco a extraer mil pesos, aún no puede contar los billetes.
Este lunes 16, en la sucursal Federal del Bersa la respuesta al reclamo de Lidia, fue, «a otros también les ocurrió lo mismo...».
También, le explicaron que el motivo por el que se retrasó la operación obedeció a que, «se dobló un billete». |