21/10/09 (Fotos Osvaldo Carbonell). Carlos Schaffer fue distinguido por el Cuerpo Legislativo de la Provincia de Entre Ríos en el marco de un reconocimiento anual que se instituye a los ‘Mayores Entrerrianos’.
En este 2009, se impulsó que el fundador del Centro Misional ‘Las Delicias’ y hacedor de la cuchillería artesanal en el Departamento Federal, reciba el galardón de la Cámara de Senadores de Entre Ríos.
El salón Blanco de la Casa de Gobierno en Paraná fue escenario del desarrollo de la ceremonia realizada en la mañana del martes 20.
Autoridades gubernamentales, familiares y amigos, fueron testigos del homenaje a los vecinos destacados en cada departamento de la provincia.
Un grupo numeroso se trasladó desde Federal para acompañar a Carlos Schaffer, protagonista excluyente en la sociedad por su admirable labor comunitaria.
En la introducción al reconocimiento otorgado al representante por el Departamente Federal, el maestro de ceremonia, mencionó, «don Carlos Schafer es distinguido por la legislatura provincial por su incansable labor comunitaria; por ser precursor en la fabricación en forma artesanal de cuchillos que son requeridos por el mundo». En la presentación, el anunciador, acotó, «Schaffer es un hombre que dedicó su vida a la capacitación de las personas, enseñando -entre otras facetas- sobre la fabricación de cuchillos, trabajo del que hoy viven numerosas familias».
El senador provincial Rubén Ruiz entregó la distinción, a la vez que agradeció a Carlos, «el haber aceptado la postulación». Asimismo, el legislador hizo hincapié en que, «para los federalenses, la fabricación de cuchillos es una marca registrada. Somos considerados en la Argentina por la calidad de nuestros cuchillos, y en el mundo también saben del material que exportamos.
Para nosotros, aparte de ser una generación de fuente laboral, la misión de don Carlos Schaffer inculcando la actitud al trabajo, la participación de todos los sectores, ha permitido recrear en la juventud ese concepto básico de que el trabajo es la dignidad del hombre», valoró Ruiz en su alocución, al tiempo que, emocionado, agradeció nuevamente a don Carlos Schaffer.
Carlos Schaffer, expresó ante la concurrencia: «La verdad es que es medio difícil poder expresar todo lo que se siente, más que nada porque somos gente de trabajo; pero quiero agradecer muchísimo, primero a Dios que me puso en este camino de poder mirar a mis hermanos pequeños y poder poner una fuente de trabajo en las manos de ellos. Realmente esta ha sido una gran gracia que me ha otorgado el Señor. Después, quiero agradecer a mi amigo Ruiz. También, aunque hoy no está acompañándome porque no pudo venir, muchísimas gracias a mi esposa, porque ha sido un poco la precursora que yo haya podido trabajar con todo esto, y que me haya podido dedicar a los demás. Con ella, hemos hecho un trabajo durante años, ya bastante adelantado en esto de la cuchillería, y que por la gracia de Dios, tengo quienes me sigan: tengo un hijo, ya dedicado totalmente al trabajo que hacía el papá, y está llevando mucho mejor que yo las cosas, con un sentido más moderno, pero sin dejar aquello que es la fuente de nuestro vivir, que es trabajar para los más humildes; de ahí no nos movemos: todo está hecho para gente pobre, para gente que no tiene otra salida; que son salidas muy pequeñas, pero acá tienen una fuente de trabajo en la que se pueden afirmar, ser creativos, ser personas dignas, y continuar educándose para tener un pueblo con una mejor vida.
Por lo demás, siento agradecimiento por todos los que han venido hoy. Se que están algunos parientes mios que querían venir.
Quiero decirles a todos, que ya lo decían nuestros antiguos viejos, esos antiguos ancianos de los comienzos del cristianismo: demos de comer al hambriento; esa fue la reflexión que nos trajo a trabajar en esto. Demos de comer al hambriento, sí, demos de comer porque le hace falta, porque tiene hambre. Pero los ancianos no decían precisamente esto. Decían démosle de comer al hambriento porque sino los matamos. Y esto es una cosa que hizo mucha mella en nosotros, y que hoy lo seguimos cultivando, porque queremos que todos los chicos pobres que quieran engancharse con esta idea y que sigan este plan que nosotros trazamos, puedan salir adelante, y que todos tengan la seguridad, que hasta ahora, Dios me ha premiado con algo a mi, que está en el Evangelio, que dice: por sus frutos te conocerán, y también aquello de que actuemos, que despues El se va a hacer cargo: ustedes siembren que yo voy a cosechar. He visto que la siembra da muy buenos resultados, por lo tanto, para todos aquellos que lo puedan pensar, que lo puedan hacer, porque todos lo pensamos, esto de trabajar para los demás es una de las cosas más hermosas que hay, que mejor tenemos, y bueno, nos queda eso en las manos, es cuestión de nosotros que lo hagamos».
Fundamentos para la distinción a Carlos Schaffer
«Por el Departamento Federal, propuesto por el senador Rubén Ruiz.
Carlos Rubén Schaffer, se destacó en el trabajo comunitario.
Es un hombre que le dedicó su vida al oficio de hacer cuchillos.
Nació en Federal el 21 de diciembre de 1934.
Sus estudios primarios los realizó en su ciudad de origen, y luego la secundaria en Concordia, en la Escuela Fábrica.
Mientras trabajaba en el Frigorífico ‘Yuquerí’, aprendió de un colega la fabricación de cuchillos.
Cursó en la Facultad de Ingeniería Mecánica en Buenos Aires.
En José C. Paz instaló su primera cuchillería comunitaria para promocionar a través de la enseñanza, el oficio.
Tenía vocación de servicio y es por eso que enseñaba, mientras ayudaba a la construcción del barrio.
Retorna a Federal, y junto a un amigo entrañable, Miguel Capiello, fundan un Hogar de Niños para brindar ayuda a los más carenciados. El Hogar ‘Nuestra Señora de Lourdes’ funcionó por más de 24 años.
En los años ‘80 tomó una decisión importante. Viajó a uno de los lugares más humildes del departamento Federal (Paraje ‘Las Delicias’). Se instaló en una carpa durante un año y allí comenzó su trabajo misional en la enseñanza del oficio y también inculcó la práctica del deporte. Fundó el Centro Misional ‘Las Delicias’ donde organizó un equipo de fútbol y enseñó el oficio de la cuchillería, capacitando en la organización del manejo de las pequeñas empresas familiares.
Schaffer logró crear una escuela para adultos de la cual egresan con el título de Técnico en Cuchillería.
Su arribo a Las Delicias, y el trabajo comunitario, trascienden en todo el departamento. Las muchas familias que viven de la fabricación de los cuchillos como también del trabajo artesanal del cuero, que en un principio era sólo para las vainas, hoy cubre un gran espectro de lo que son los productos federalenses que se ubican en el mercado artesanal de todo el país».