“En el Reino del Revés, una fiscal que descubre corrupción es echada por un juez”













Un lector describe la corrupción en torno al Gobierno de la mano de las canciones de María Elena Walsh. Habla del Olivos gate, Cristina Kirchner y la ofensa a toda la sociedad.

EL COMENTARIO DEL EDITOR. Dos días, varias villanías y una de yapa.

Muchos hemos crecido escuchando las canciones de María Elena Walsh. ¿Quién no recuerda la letra de temas como “La Reina Batata”“En el país de nomeacuerdo”“Manuelita la tortuga”“Canción de la vacuna” o “La vaca estudiosa”? Para los que fuimos niños en los años 60 y 70 estas canciones nos parecían ocurrentes, divertidas y disparatadas.

Sin embargo, en el contexto actual, muchos de esos disparates se han transformado en metáforas de la realidad. Tenemos nuestra “reina Batata”, que aprovecha toda oportunidad y micrófono que se le presente para dar cátedra a su cada vez más reducido núcleo de súbditos; ellos la aplauden como focas.

La letra de “En el país de nomeacuerdo”, nos habla de un títere desconcertado y temeroso de la reina Batata, que un día dice una cosa y al rato, lo contrario. También tenemos a la tortuga Manuelita, que representa a esos miles de jóvenes que decidieron seguir otros rumbos para buscar lo que su país no les brinda, y aquella canción que habla de una vacuna que no fue suministrada por un doctor, sino por un carnicero ruso.

Cecilia Goyeneche, la fiscal anticorrupción destituida luego de investigar a Sergio Urribarri, el ex embajador de Argentina en Israel, y condenarlo a 8 años de prisión por corrupción.

Cecilia Goyeneche, la fiscal anticorrupción destituida luego de investigar a Sergio Urribarri, el ex embajador de Argentina en Israel, y condenarlo a 8 años de prisión por corrupción.

No la trajo un cuatrimotor; la fue a buscar una línea de Bandera deficitaria y subsidiada con la nuestra. Mientras tanto, la canción de la vaca estudiosa constituye hoy una oda al tan vilipendiado mérito: “En la escuela nadie estudiaba […] la vaca de pie en un rincón rumiaba sola la lección. Un día toditos los chicos nos convertimos en borricos y en ese lugar de Humahuaca la única sabia fue la vaca...”.

Pero la más emblemáticas de las canciones de María Elena es “El Reino del Revés”. En el Reino del Revés, decía María Elena Walsh, “...un ladrón es vigilante y otro es juez...”. En el Reino del Revés en el que se ha convertido hoy la Argentina, podemos encontrar en la tapa de los diarios de un mismo día estos dos titulares: “Olivos gate: el juez aceptó el pago de Fernández y cierra la causa” dice uno; “Echan a la fiscal que llevó a juicio por corrupción a Urribarri”, dice el otro.

"La reparación por el Olivos gate de Alberto Fernández de 3 millones de pesos, equivale a un mes de jubilación de Cristina Kirchner", dice el lector Gastón Bivort. Foto: Juano Tesone.

"La reparación por el Olivos gate de Alberto Fernández de 3 millones de pesos, equivale a un mes de jubilación de Cristina Kirchner", dice el lector Gastón Bivort. Foto: Juano Tesone.

En el Reino del Revés las autoridades judiciales complacientes con el poder permanecen en sus cargos y quizás sean promovidas en el futuro mientras que las que investigan el poder son destituidas de sus funciones.

En el Reino del Revés, el fiscal Fernando Domínguez, ligado a la agrupación kirchnerista “Justicia Legítima” y el juez Lino Mirabelli, quien procesó al inicio de la cuarentena al “surfer” por violar el art. 205 del Código Penal, coincidieron en que en el momento de la fiesta el Presidente “no estaba en funciones” y que por tal motivo alcanzaba con una reparación de 3 millones de pesos (equivalente a un mes de jubilación de Cristina Kirchner) para cerrar la causa que pesaba sobre él y su concubina.

El argumento del fiscal y avalado por el juez supone una burla para todos los ciudadanos que estábamos obligados a aceptar la rígida cuarentena, que establecía un DNU firmado por la misma persona que lo violó. Decir que el Presidente no estaba en funciones en ese momento es una ofensa a nuestra inteligencia.

Una fotografía de Alberto Fernández junto a la primera dama Fabiola Yañez y un grupo de amigos en la Quinta de Olivos durante la cuarentena estricta del año pasado.

Una fotografía de Alberto Fernández junto a la primera dama Fabiola Yañez y un grupo de amigos en la Quinta de Olivos durante la cuarentena estricta del año pasado.

¿Qué significa eso? ¿Qué los ciudadanos de a pie podíamos incumplir el aislamiento cuando el Presidente no estaba en funciones? ¿Es decir que podíamos incumplirlo entre las 17 horas y las 10 de la mañana del día siguiente? (digo 10 de la mañana porque es vox populi que al Presidente le cuesta madrugar). ¿La fiesta no la hicieron con dinero del tesoro público en la residencia presidencial que pertenece al Estado argentino?

Fernández puede llegar a justificar que pagó la fiesta de su bolsillo, pero le resultaría difícil (excepto que sea un okupa como dijo la ex diputada Vallejos) justificar su presencia en Olivos si no se tratase del Presidente en ejercicio.

Está claro que lo que el juez buscó con este insólito argumento es no tener que procesar al profesor de derecho por incumplimiento de sus deberes como funcionario público. No hubiera podido zafar con una multa. La propuesta de Alberto F., que fue homologada judicialmente, supone una dolorosa puñalada para muchas personas que no pudieron despedir a sus muertos.

Si sólo se trataba de plata, hubieran hecho lo imposible para acompañarlos hasta el final. El Presidente logró cerrar su causa, pero abrió aún más las heridas de todos aquellos que perdieron trabajos, negocios, días de clase y vidas mientras.

Marcha de las piedras. "La propuesta de Alberto F., que fue homologada judicialmente, supone una dolorosa puñalada para muchas personas que no pudieron despedir a sus muertos", recuerda el lector Gastón Bivort. Foto: Juan M. Foglia.

Marcha de las piedras. "La propuesta de Alberto F., que fue homologada judicialmente, supone una dolorosa puñalada para muchas personas que no pudieron despedir a sus muertos", recuerda el lector Gastón Bivort. Foto: Juan M. Foglia.

En el Reino del Revés, el ex gobernador entrerriano Urribarri que había sido “premiado” con la Embajada en Israel, fue inhabilitado a perpetuidad para ejercer cargos públicos y condenado a 8 años de prisión por corrupción gracias a la investigación de la fiscal Cecilia Goyeneche. La fiscal fue destituida.

Me dijeron que, en el Reino del Revés, un cómplice de la impunidad es juez. Me dijeron que, en el Reino del Revés, una fiscal que descubre la corrupción es echada por un juez (por cinco en realidad).

Gastón Bivort / gastonbivort2@gmail.com

EL COMENTARIO DEL EDITOR

Por César Dossi

Dos días, varias villanías y una de yapa

La canción de María Elena Walsh sería hoy trending topic. Es que en dos días se sucedieron varias noticias en desarrollo que convalidan en política El Reino del Revés.

El jueves 9, el nuevo embajador en Venezuela Oscar Laborde, evitó condenar la violación de DD.HH. ante la pregunta de una periodista. Ese mismo día, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que presidió Horacio Verbitsky -renunció por el escándalo del Vacunatorio VIP- se opuso a reabrir la causa por el atentado de Montoneros contra la Policía Federal, en 1976.

El viernes 10, Alberto Fernández le recriminó a Joe Biden que Cuba, Venezuela y Nicaragua no estaban invitadas a participar en la Cumbre de las Américas, al considerarlas dictaduras. Biden le dijo que ya conocía la posición del Presidente, y aseguró que no hubo reproches. ¿En serio el Presidente se la creyó?, porque también propuso echar al secretario de la OEA, al parecer por no proteger a los dictadores.

Ese mismo día, Máximo Kirchner defendió a la intendenta de Quilmes Mayra Mendoza, imputada por sospechas de corrupción por el desvío de $ 535 millones. Dos títulos más coronaban esa jornada.

Matías Kulfas, el ex ministro de Producción, se presentaba en Comodoro Py a declarar por presunta corrupción en la licitación de la obra del gasoducto Néstor Kirchner. Y el proyecto de boleta única quedaba trabado en el Senado porque Cristina Kirchner lo mandó cajonear.

El premio se lo lleva la noticia sobre la fiscal anticorrupción Cecilia Goyeneche, que luego de impulsar la condena al ex embajador de Argentina en Israel, Sergio Urribarri a 8 años de prisión, fue destituida del cargo por cinco jueces. Dijo la magistrada que encontraron “la caja negra de la corrupción”.

Les dejo por acá una yapa. Mañana empieza el juicio oral al ultra K Oscar Parrilli por el libro de la “Década Ganada”. Se trata de un proyecto por el que se pagaron $ 800 mil, pero nunca se imprimió.

A la espera de otra semana, como todas desde que asumió Alberto Fernández en 2019, sólo nos queda cantar al unísono, ante tantas villanías, aquella “Oración a la Justicia”, de nuestra poeta, emblema indiscutida de muchas infancias.

'JUNTOS POR FEDERAL' 2/6/2022. INAUGURACIÓN LOCAL - PRESENTACIÓN PROYECTOS DE GOBIERNO.