13 marzo 2022

Cierran las exportaciones de harina y aceite de soja, y podrían aumentar las retenciones al campo

La planta de Renova en Timbúes cuenta con una capacidad diaria de molienda de 20.000 toneladas de procesamiento de soja en dos líneas de producción.

OTRO CEPO. Cierran las nuevas exportaciones de harina y aceite de soja. Arrimarían otros US$ 400 millones al fisco. El Ministerio de Agricultura confirmó que no autorizará nuevas ventas al exterior de dos de los productos que más divisas generan. Se teme que extiendan las medidas a otros cultivos. Lo decidió el Gobierno. Se teme que suban retenciones del 31 al 33%. Y que esa medida podría extenderse a otros cultivos.

FARER ADVIERTE LAS CONSECUENCIAS DE UNA NUEVA SUBA DE RETENCIONES

13/03/2022 17:43  Clarín.comEconomía

Justo en el arranque de la cosecha el Gobierno decidió cerrar el registro de nuevas exportaciones vinculadas a los subproductos de soja como la harina y el aceite. Para los expertos es la ante sala de una suba de retenciones, tal como anticipó en su columna en Clarín Marcelo Bonelli el último viernes.

Este domingo a la tarde el Ministerio de Agricultura, a través de una Comunicación dictada por la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios, cerró la posibilidad de anotar nuevas exportaciones de la harina de soja, el mayor producto de exportación. La medida también alcanza al aceite de soja. Esos dos derivados de la molienda de soja hoy pagan el 31% y la primera impresión es que el gobierno podría eliminar el diferencial histórico y subir ese tributo a 33%. Se calcula que podrían arrimar unos US$ 400 millones extras que totalizarían US$ 6.800 millones en retenciones por esos productos.

A su vez el poroto de soja paga el 33%. Pero en este caso su exportación no está cerrada. 

Con este cierre del registro de Declaraciones Juradas de Ventas de Exportación el gobierno busca evitar que las aceiteras sigan anotando negocios de exportación. La Argentina produce unas 40 a 45 millones de toneladas del poroto de soja y exporta el 95%. Unas 35 millones de toneladas se procesan en las fábricas locales y solo se exporta sin procesar unas 8 a10 millones de toneladas anuales.

El complejo sojero, que por si solo explicó cerca del 30% de las exportaciones de este año, aportó en 2021 unos 9.000 millones de dólares en retenciones, consignó el sitio especializado Bichos de Campo. 

El ministro Domínguez negó la semana pasada cualquier retoque a las retenciones. Es probable que su promesa se mantenga en el caso del trigo y del maíz hoy en 12% y que podría elevar la alícuota al 15% sin pasar por el Congreso.

Tiene lógica dado que esas cosechas están prácticamente vendidas y solo quedan unas 700.000 toneladas de trigo para el mercado doméstico. Nadie arriesga qué puede pasar más adelante.

Por otra parte al tocar las retenciones de harinas y aceites se elimina lo que se da en llamar el diferencial arancelario lo que permite comprar a la industria el poroto de soja más barato para su procesamiento.

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PRENSA FARER -textual- 12/3/2022.

FARER ADVIERTE LAS CONSECUENCIAS DE UNA NUEVA SUBA DE RETENCIONES 

"SIEMPRE APARECE UNA EXCUSA PARA SAQUEAR AL PRODUCTOR"

Por estas horas cobra fuerza el rumor en ámbitos gubernamentales y medios periodísticos respecto de una decisión del gobierno nacional tendiente a aumentar de manera drástica las retenciones de trigo y maíz, bajo la excusa –siempre hay una a la mano- de la guerra en Europa.

En este sentido, la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) desea expresar el enérgico rechazo a dicha medida, que no significaría ni más ni menos que un vulgar saqueo al productor y que más allá del aspecto meramente recaudatorio, sólo ha servido a lo largo de la historia para estancar o retraer la producción y detener el desarrollo del país.

 

Como lo hemos dicho hasta el hartazgo -y la realidad lo ha respaldado-, la suba de retenciones o la implementación de cupos para las exportaciones no provoca reducción en los precios de los alimentos de la mesa de los argentinos.

 

La vieja y fracasada receta de implementar derechos de exportación ha demostrado con creces sus consecuencias: diezmar la producción y las exportaciones, fulminar mercados, y socavar el ánimo y la capacidad de inversión de los productores, reduciendo drásticamente la superficie sembrada y los volúmenes generados. Sin duda alguna, el camino que se anuncia nada tiene que ver con la generación virtuosa de divisas, la apuesta a la recuperación del empleo, ni a garantizar precios accesibles para los ciudadanos.