09 diciembre 2021

"Que Dios te bendiga"


En la tarde del jueves 9 (/12/2021), bicicleteaba por una calle ya dentro del radio urbano, proviniendo de los caminos vecinales de La Colonia. 

A través de la radio del celular, escuchaba el análisis de las noticias del día: "La UCA reveló que hay más de 3 millones 800 mil niños pobres en Argentina; que el 44 por ciento de los argentinos son pobres; que 19 millones 700 mil habitantes viven en la pobreza; que la inflación interanual supera el 51 por ciento; que este viernes 10 el gobierno festeja con un acto que costará más de 200 millones de pesos los 38 años de gobiernos democráticos; que...". 

Estaría llegando al kilómetro 30 de mi circuito autolimitado, cuando al doblar por el final urbano de calle Mitre -después lo supe-, veo a un grupo de chicos jugando a la vera de una cuneta, al lado de un arbolito de Navidad, de estructura precaria, rudimentaria, junto a un ropaje de Papá Noel montado en unos caños de lo que habrá sido una bicicleta.

Los chicos me saludaron al pasar, y les retribuí el saludo, como lo hacemos siempre. 

Continué mi camino por unos metros hasta el instante en que decidí volver hasta la modesta vivienda, cuya infraestructura edilicia se asemeja -por no ser afirmativo en la descripción- a una casilla.  

Fotografié "el lugar": en primer plano, un zanjón con agua estancada; detrás, los chicos divirtiéndose trepados a unos palos, cruzando de la vereda a la calle por el imaginario puente. 

Cuando cubrí para la revista Gente la temporada de verano del '93 en Punta del Este, el jefe de fotografía del equipo de reporteros gráficos me indicó que, primero se saca la foto, después, si la situación lo amerita, se pide permiso.

Esta vez, al enfocar el celular hacia la escena en el barrio de la periferia de la ciudad de Federal, nadie objetó el porqué los fotografiaba. Por el contrario, los protagonistas de esta crónica callejera se mostraron predispuestos a la mirada curiosa.

El instinto fotográfico-periodístico conllevó indagar, no mucho, por temor a la invasión de la privacidad.

Sólo pregunté cuántos hermanos eran al momento de pedirles se agrupen para la foto. La nena respondió "somos cinco"; pero.. me faltaba uno en la foto grupal. Como si hubiera advertido mi intriga, al instante, la misma interlocutora me dijo "falta un hermanito que es bebé".

Desde el 'porche' de la 'casucha', quienes es probable sean los padres, miraban a lo lejos, al tiempo que respondían a mi pregunta sobre cuál era la calle en la que estábamos.

No pregunté "más que eso"; agregué a la charla informal, "les voy a traer las fotos"; fue cuando la pequeña, locuaz, pronunció, "no me las mandes porque no tengo celular", o "está roto", habrá dicho; no puedo precisar su indicación porque me había conmovido, ya que, antes o después de la aclaración sobre cómo entregar las fotos, me despidió con un, "que Dios te bendiga".



PUBLICACIÓN RELACIONADA. La nota generó una campaña solidaria