CONSECUENCIA DE LAS RESTRICCIONES A LAS EXPORTACIONES DE CARNE VACUNA



Las vacas conserva vuelven a los campos a morir. Los precios han caído estrepitosamente en los remates y ahora casi no hay interesados. Los productores deben llevarlas nuevamente a los campos ante la imposibilidad de ser comercializadas porque es una categoría que no se consume en el mercado interno. 

Danilo Lima (2 Florines)

En la Sociedad Rural de Federal, este martes (29/6/2021), durante el remate de la firma consignataria concordiense Ildarraz Hnos. SA se notó de forma contundente una de las primeras consecuencias negativas de las restricciones a las exportaciones de carne vacuna dispuestas por la administración del presidente Alberto Fernández: unas 140 vacas conserva no tuvieron precio y, por lo tanto, no pudieron venderse.

Los dueños de esas vacas, una categoría cuya carne no se consume en el mercado interno, debieron subirlas nuevamente a los camiones y devolverlas a los campos, a morir.

“Valían 100 pesos y ahora nadie las compra. Es una tristeza, una gran tristeza”, le dijo a DOS FLORINES Nicasio Tito, productor y vicepresidente de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos, presente en el remate de Ildarraz en Federal.

“Ya no están más los chinos comprando esa categoría… ni a 50 pesos la quieren”, remarcó Tito, para quien esto es una muestra “de las consecuencias de cerrar las exportaciones”.

“Para los productores sólo queda volver a llevarlas a sus campos, con doble gasto de camión, y dejarlas morir en su establecimiento como sucedió entre 2006 y 2012”, agregó amargamente Tito.

Qué es la vaca conserva.

Muchos ciudadanos urbanos, para quienes todas las vacas son iguales, seguramente, se preguntarán qué es la vaca conserva.

Se trata de vacas que por su edad –entre 8 y 10 años– ya llegaron al final de su ciclo reproductivo. Su estado corporal no es el mejor y normalmente van a los remates con destino a faena.

Su carne es de color rojo oscuro, casi marrón, y su grasa es de color amarillo intenso que a la vista de cualquier consumidor –sobre todo para los argentinos acostumbrados a la carne tierna– es inaceptable. Cuanto más vieja es una vaca, más oscura es su carne y su grasa. Por esa razón, en nuestro país no se consume. En el mejor de los casos podría usarse para hacer un puchero, pero ni así es aceptaba por consumidores que en su mayoría se inclinan por carne de animales jóvenes.

Históricamente los frigoríficos argentinos compraron la vaca conserva para la elaboración de corned beef (carne enlatada), y Rusia, por ejemplo, la importaba para hacer chacinados, hamburguesas y otro tipo de subproductos.

En los últimos años, sin embargo, con la irrupción de China como jugador central en el mercado internacional de carnes, la vaca conserva encontró un muy buen destino para ser colocada y, consecuentemente, una mejora de sus precios.

En el gigante asiático esa carne es utilizada para preparados –tipo estofado– que acompañan los guisados que consume habitualmente su población. Esa carne es de tan baja calidad que ni los chinos se animarían a hacer una milanesa y menos aún un asado.

Un daño irreversible.

Para Tito, lo que sucede con la vaca conserva es una consecuencia directa de las restricciones a las exportaciones de carne vacuna y genera “un daño irreparable” a la ganadería argentina, especialmente a los productores más chicos.

“El primer síntoma fue una baja de precios de esa categoría en los remates, y, ahora, directamente, no la compran ni los chinos”, en enfatizó quien fuera presidente de la Sociedad Rural de Federal.

El perjuicio, la desazón y la angustia del productor “son enormes” porque en China había encontrado un nicho para colocar esa carne y hacerse de algunos pesos por una categoría que “acá no se paga nada”.

Hasta antes del cierre de las exportaciones, vale remarcarlo, el kilo de la vaca conserva en pie se pagaba unos 100 pesos; es decir que con un animal de 300 kilos el productor obtenía unos 30.000 pesos por cabeza. Después los precios bajaron a la mitad y ahora, como se está viendo en los remates entrerrianos, no aparecen compradores. Y, como siempre, el productor más chico es el más perjudicado porque con esa plata que recibía antes podía hacer algo, poco, pero algo hacía. Ahora esa plata ya no la puede conseguir.

“Se perjudica la productor, se perjudica al consumidor, y, por sobre todas las cosas, se destruye todo el mercado que rodea a la ganadería que dinamiza la economía de los pueblos del interior”, concluyó Tito.

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Cierre parcial de exportaciones de carne: se producirán 25 mil toneladas menos al mes

Desde el IPCVA analizaron el impacto que tendrán las nuevas medidas implementadas por el Gobierno. Las ventas externas caerían hasta un 35% en los próximos dos meses y dejarán de ingresar u$s 100 millones por mes, afirmaron.

De acuerdo a un informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el nuevo decreto que restringe las ventas externas generaría un gran impacto sobre los volúmenes exportados, de entre un 30% y un 35%. Este impacto podría ser levemente menor sobre el valor de las exportaciones ya que sería lógico esperar una prioridad de las empresas en el uso del cupo disponible para aquellas operaciones de mayor valor unitario.

Además, ante las restricciones del nuevo decreto del Gobierno Nacional, debe consignarse la imposibilidad de integrar el negocio exportador con la totalidad de los cortes de la res, ya que cerca de un 25% del peso canal se encuentra vedado para la exportación.

Por ejemplo, cortes como la cuadrada forman parte de la integración habitual del negocio de 14 o 18 cortes con destino Chile, mientras que la paleta es pieza clave del conjunto de cortes del Chuck and Blade, que encuentra en el mercado de Israel uno de sus destinos más rentables.

En el bimestre julio–agosto de 2020, la faena en establecimientos habilitados para alguno de los principales destinos de exportación se ubicó alrededor de 460 mil cabezas al mes. El impacto de las restricciones a las exportaciones de algunos cortes de la res más el límite del 50% del volumen promedio certificado en el segundo semestre de 2020 tendrá un impacto negativo sobre el nivel de actividad de la industria frigorífica con inserción exportadora. Posiblemente su nivel de actividad se reduzca en alrededor de 100 mil cabezas mensuales durante los próximos dos meses en los cuales se encontrará vigente este esquema de restricciones.

De no ser compensado por un mayor nivel de actividad de la industria orientada al abasto del mercado interno, podrían producirse unas 25 mil toneladas equivalente carcasa menos al mes, durante los próximos dos meses, con relación a los meses de julio y agosto de 2020.

En julio y agosto de 2021 se dejarán de percibir divisas por una cifra cercana a los 100 millones de dólares mensuales.

La menor actividad del sector impactará fuertemente en todos los eslabones de la cadena productiva: frigoríficos, trabajadores, productores, transportistas, veterinarios, agrónomos, logística y todo el sector de la comercialización. Este impacto se sentirá a lo largo y ancho de todo el país, teniendo en cuenta que la ganadería es una de las actividades más federales y se realiza en todas las provincias de la Argentina.

El decreto 408/2021

El 23 de junio de 2021 se publicó el decreto que reabre parcialmente las exportaciones de carne bovina fresca, tras la suspensión por 30 días dispuesta por la resolución 75, del 20 de mayo pasado.

Se estableció reabrir el flujo de exportaciones bajo el siguiente esquema restrictivo:

  1. Se prohíbe a exportación de los siguientes cortes hasta el 31/12/2021: Reses enteras, medias reses, cuartos delanteros y traseros con hueso, medias reses incompletas, Asado con o sin hueso, Falda, Matambre, Tapa de Asado, Cuadrada, Paleta y Vacío.
  2. Se establece un cipo mensual de exportación que no podrá superar el 50% del promedio total de toneladas exportadas de las partidas de carne bovina fresca o refrigerada y carne bovina congelada, durante el periodo julio – diciembre año 2020. La vigencia en principio de esta restricción será hasta el 31/8/2021. Reglamentado el 25 de junio de 2021 a través de la Resolución Conjunta 5/2021 de los Ministerios de Desarrollo Productivo y de Agricultura Ganadería y Pesca.
  3. Se establece que las exportaciones que sean efectuadas dentro de los contingentes arancelarios otorgados por terceros países a la Argentina no se encuentran alcanzadas por las restricciones derivadas del cupo mensual del 50%, pero, aparentemente si, por la prohibición de exportación de determinados cortes.

El punto 1 restringe por lo que resta del año la exportación de cuartos con hueso (unas 700 toneladas mensuales con destino China), todo el set de cortes del parrillero, la cuadrada en el cuarto trasero y la paleta en el cuarto delantero. Reses y medias reses no se exportaban. Los cortes del parrillero, asado (con tapa y falda), matambre y vacío representan el 18,8% del peso res en gancho, la cuadrada un 3% y la paleta cerca de un 2,9%. En su conjunto los cortes que dejaron de estar habilitados para la exportación representan una participación cercana al 25% de la res.

El punto 2 establece un cupo exportador equivalente al 50% de la performance exportadora del segundo semestre de 2020. En aquel periodo, el SENASA había certificado exportaciones, considerando las partidas arancelarias 0201 y 0202, por un volumen de 357.240 toneladas netas, por lo cual el cálculo base mensual promedio de aquel periodo resultó de 59.540 toneladas. Aplicando el cupo exportador del 50%, estarán disponibles para exportación de todos los cortes no alcanzados por la restricción 1, unas 29.770 toneladas.

El punto 3, libera de formar parte del cupo del 50% de la performance del segundo semestre del año anterior a los contingentes arancelarios otorgados a la Argentina por terceros países. Aquí consideramos que la Argentina cuenta en el periodo julio 21/junio 22 con 29.500 toneladas de cuota Hilton, una cantidad variable de cuota 481, y 20.000 toneladas por año calendario de cuota de los Estados Unidos.

Prorrateando en doce periodos iguales las cuotas de Estados Unidos y Hilton, Argentina cuenta con 1.667 toneladas base mensual de cuota de arancel preferencial de los EEUU y 2.458 toneladas de cuota Hilton, de la UE. Más unas 500 toneladas de utilización, base mensual, de la cuota 481.

Sumando el cupo del 50%, más los contingentes arancelarios, el volumen teórico habilitado para acceder a los mercados externos, durante el bimestre de julio y agosto de 2021, alcanzaría las 34.395 toneladas peso producto: un 67,5% del volumen promedio exportado entre enero y mayo de 2021, que resultó de 50.870 toneladas peso producto.