La senadora Miranda figura entre los privilegiados que se vacunó








REPRODUCCIÓN TEXTUAL DE LA PUBLICACIÓN DE RICARDO DAVID -comentarios de los lectores-.Vergüenza: los nombres de los vacunados vip en Entre Ríos

Son cinco carillas que llenan funcionarios, legisladores y sus familiares y amigos.

El escándalo por las vacunaciones vip también se instaló en Entre Ríos, en donde personas con fuertes vinculaciones con el gobierno provincial fueron vacunadas, a pesar de que no les corresponde.

Ahora, este Portal accedió al listado de personas que integran ese selecto grupo que pudieron inmunizarse incluso antes de que lo hiciera el personal de salud, demás trabajadores esenciales y quienes integran los grupos de riesgo.

En la provincia se estima que hay más de 17 mil trabajadores en la salud pública, a los que se suman unos 10 mil de efectores privados y otro tanto de personal de limpieza, maestranza .

Hasta el momento, a Entre Ríos llegaron unas 12 mil vacunas, lo que quiere decir que la mitad del personal de salud todavía no pudo inmunizarse frente al virus.

Pero, además, por encima de cualquier régimen de prioridades, un amplio listado de funcionarios, familiares, empresarios y demás allegados al poder en la provincia, se vacunaron dejando sin la posibilidad de hacerlo a trabajadores de salud y esenciales.

Solo en la Policía que Entre Ríos, hay alrededor de 11 mil trabajadores, que son los que custodian la seguridad de todos los vecinos de la provincia en general, y del gobernador Gustavo Bordet y ciertos funcionarios específicos en particular.

Hoy, más de la mitad de esos efectivos policiales padece covid, o ya lo padeció, a pesar de lo cual no pudieron incluirse entre los primeros vacunados, y antes que ellos se inmunizaron funcionarios del gobierno y allegados al poder.

En salud la situación es similar: un gran número de trabajadores se contagiaron, y algunos incluso perdieron la vida luego de haber contraído el virus.

Mientras siguen luchando cara a cara con la pandemia, se los va vacunando por etapas, “según la disponibilidad” de las vacunas, pero lo que no se dice es que entre quienes ya pudieron vacunarse también hay personas que no tienen nada de esencial y que, si corren riesgo de contagiarse, es muy pero muy lejos de sus actividades laborales dentro de un lujoso despacho.

A raíz del escándalo nacional y de las publicaciones de este Portal acerca del vacunatorio vip provincial, la ministra de Salud, Sonia Velázquez, salió públicamente a desmentir que en Entre Ríos exista tal vacunatorio.

Sin embargo, la trabajadora social omitió informar que ella misma se vacunó contra el virus.

Si bien integra el COES y es la persona que toma las decisiones más trascendentales sobre la lucha contra el virus en la provincia (a pesar de no ser médica), lo hace desde atrás de un escritorio, y no en la primera línea de batalla como médicos, enfermeros, y hasta el personal de limpieza de los hospitales y centros de salud.

Tampoco dijo Velázquez que en el listado de vacunados vip figura su hermana, que tendría un cargo en el gobierno provincial por el parentesco, y su hermano, a quien ella hizo designar como chofer en el ministerio que conduce.

Entre los vacunados aparece el nombre del gobernador Bordet, algo que es entendible porque es el titular del Poder Ejecutivo provincial, pero de ahí para abajo, el resto de los funcionarios tienen reemplazo.

Mucho menos deberían vacunarse la esposa del gobernador o el esposo de la vicegobernadora, a quienes su estado civil no les proporciona absolutamente ningún grado de “esencialidad” para el devenir de los entrerrianos, ni son empleados de salud.

En igual categoría de prescindibles ingresa todo el gabinete provincial y diputados, senadores y demás funcionarios.

La mejor evidencia de que la provincia puede funcionar perfectamente sin ellos es que durante los meses que duró el aislamiento social preventivo y obligatorio, la mayor parte de los ministros, legisladores y funcionarios prácticamente no trabajó y la provincia continuó su rumbo sin mayores inconvenientes que aquellos desatados justamente por la pandemia o por la inoperancia de aquellos que se consideran esenciales por sobre los trabajadores de salud, de seguridad o docentes.

Otro de los vacunados, según el listado al que accedió este Portal, es Mario Imaz, integrante de la obsoleta comisión fiscalizadora del vaciado Iosper, de quien aseguran que desde que comenzó la pandemia no pisó más el organismo y ni siquiera vino a Paraná, sino que se quedó en Concordia.

El Portal de Ricardo David

En el listado, además, aparecen secretarios privados de funcionarios y legisladores, titulares de organismos descentralizados como Marcelo Bisogni, del Iapv, o Alicia Benítez, de Vialidad; empleados administrativos muy cercanos al poder; legisladores; y ministros.

La funcionaria investigada por la Justicia, Marisel Brusco Re, secretaria de comunicación de la provincia, también figura en el listado que llegó a este medio, a pesar de que no trabaja en salud.

El calificativo que se encontró para incluir a este tipo de funcionarios absolutamente prescindibles en el listado de vacunados es irrisorio: “personal estratégico de salud”, aunque no tienen nada que ver con el sistema sanitario provincial.

Posiblemente, si algún fiscal de la provincia analiza el caso, podría encuadrarse en delitos como abuso de autoridad, tráfico de influencia y otros.

Sin escarbar tan hondo, en medio de una pandemia, es una falta absoluta de ética y un acto totalmente inmoral el de vacunarse sin integrar grupos de riesgo ni ser trabajador esencial.

A nivel nacional, el escándalo de las vacunas vip le costó el cargo al ahora ex ministro de Salud, Ginés González García. El presidente Alberto Fernández se despegó de su figura y del revuelo generalizado al pedirle la renuncia.

En la provincia, se desconoce si el gobernador Bordet también pedirá que los funcionarios dejen a su disposición sus renuncias.

Cuando el fiscal de Estado, Julio Rodríguez Signes; la ministra de Gobierno, Rosario Romero; el de Economía, Hugo Ballay; la de Desarrollo Social, Marisa Paira; entre otros, se pusieron la vacuna a pesar de no ser esenciales, y sin respetar ningún régimen de prioridades salvaron su propio pellejo, mientras hay trabajadores esenciales y personas de riesgo que realmente se juegan la vida, que se quedaron sin la posibilidad de vacunarse.

Como ya se dijo desde este Portal, en este barco los primeros que se salvan son los capitanes. Los marineros, quienes realmente ponen en marcha la nave que es la provincia, siguen ahogándose en la pandemia, por la soberbia de la dirigencia y su aberrante falta de moral y de ética.

Ampliaremos el listado.