La cuarentena se extendería hasta el lunes 27

El Presidente descartó una apertura gradual a partir de la semana próxima.

El Gobierno extenderá la cuarentena y lo más probable, según evaluaron ayer (miércoles 8/4/2020) en la Casa Rosada, es que el confinamiento se prorrogue por dos semanas, es decir, hasta el lunes 27 de abril.

FUENTE INFORMATIVA DIARIO LA NACIÓN.

El presidente Alberto Fernández confirmó ayer que se descartó una apertura gradual; por el contrario, habrá un reforzamiento de los controles callejeros en Capital Federal y provincia de Buenos Aires para evitar un relajamiento de las medidas de aislamiento. Habrá más retenes y se revisará si los transeúntes tienen permiso para circular.

Las advertencias del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, acerca de la existencia de enfermos asintomáticos también alertaron a la Casa Rosada y reforzaron la necesidad de continuar con las restricciones.

Otro factor fue que el Comité de Emergencia advirtió sobre que hay una mayor circulación de personas en el conurbano.

El anuncio de la extensión de la cuarentena se hará entre mañana y el domingo.

El Gobierno extenderá la cuarentena el próximo domingo por el temor a una segunda ola de contagios o, como el Presidente mismo lo definió, a una “recaída” como la que vivieron países que creían tener controlado el coronavirus y relajaron el aislamiento.

Además, en la Casa Rosada entienden que es necesario no dejarse “presionar” por sectores económicos, a quienes el primer mandatario ve como privilegiando sus “intereses” por encima de la salud pública en momentos de pandemia.

Ambos factores explican, según fuentes cercanas al Presidente, el cambio de tono del Gobierno, que de pensar en una apertura “gradual y paulatina” de la cuarentena a partir del lunes pasó a los “cambios mínimos”, a los que Alberto Fernández aludió en su última entrevista. Habrá, a partir de las próximas horas, un reforzamiento de los controles callejeros en la zona metropolitana, sin que esto signifique por el momento “aflojar” las disposiciones de reclusión obligatoria en el resto del país.

“Nosotros no podemos tener una recaída; todo el esfuerzo hecho es muy importante. Miren ustedes el mundo y miren la Argentina. Obviamente que en la Argentina se contagia, obviamente que algunos fallecen, pero definitivamente está claro que nuestros números, la forma en que ha evolucionado, es infinitamente menor de lo que pasa muy cerca de nosotros inclusive”, destacó Fernández. La idea de “ponerse duro y no aflojar” para que los números de contagiados y fallecidos no se disparen fue repetida por el Presidente a sus colaboradores en las últimas horas.

En la reunión virtual de la tarde del martes con los gobernadores de todas las provincias se habló, según testigos, de esas recaídas, que afectan incluso a países con excelente infraestructura en el combate a la expansión del virus, como Alemania o Japón. En minoría quedaron posturas como la del gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, quien pidió “considerar” los “aislamientos selectivos” de grupos de riesgo para facilitar el retorno de actividades comerciales e industriales. “Alberto le pidió que presente un plan concreto, pero todos coincidimos en que hay que seguir la cuarentena y en algunos lugares apretar más”, afirmó a La Nación uno de los asistentes al cónclave virtual.

Las advertencias del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, acerca de la cantidad de enfermos asintomáticos que podrían llevar el virus sin saberlo y contagiar a otros, también alertaron al Gobierno y reforzaron la necesidad de continuar con el plan previsto, según contaron fuentes oficiales.

Otro factor, el relajamiento concreto de la cuarentena en sectores del conurbano, fue dejado en claro en informes del Comité de Emergencia, que conforman Nación, provincia de Buenos Aires, ciudad de Buenos Aires y 25 intendentes del conurbano. “Hay mayor circulación, es cierto, aunque era entendible porque el lunes permitieron a 12 actividades volver a trabajar. Y esta semana tiene tres días laborables”, evaluaron desde ese comité. Y confiaron en volver a lograr un mayor acatamiento “en los próximos días”, incluidos los feriados por la Semana Santa que se avecina.

Para ello, el propio Presidente les pidió a sus ministros Eduardo de Pedro (Interior) y Sabina Frederic (Seguridad) que supervisen de manera personal los operativos de control en peajes que van hacia la costa atlántica y hacia el norte de la provincia de Buenos Aires, lugares por donde podrían pasar quienes intenten “romper” la cuarentena en camino hacia algún centro turístico o countries de fin de semana. También se decidió multiplicar los “controles sorpresa” de las fuerzas policiales para controlar y penalizar a aquellos transeúntes que extienden sin justificativo válido sus salidas a negocios de cercanía.

Mientras nadie arriesga sobre el día final de la cuarentena –algunos la estiran hasta fines de mes– el Presidente tomó con pinzas las propuestas de la Unión Industrial y los empresarios de la construcción, que llegaron el martes a la Casa Rosada con una extensa lista de actividades que pretendían que se convirtieran en nuevas exenciones a la cuarentena.

Tras esa reunión con empresarios y gremios, que encabezó el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el Presidente dejó en claro que no se iba a dejar “marcar la cancha” por los empresarios. Y volvió a hablar de las “apretadas” sectoriales.

Junto con estas medidas, se mantiene la decisión de “llenar de alimentos” a los sectores vulnerables, aun a riesgo de escándalos como los sobreprecios en la anulada compra del Ministerio de Desarrollo Social. “Están viniendo changarines, vendedores ambulantes, a pedir comida, cosa que antes no hacían”, relataron distintos intendentes del conurbano.