DOCUMENTO DE LA AGMER SECCIONAL FEDERAL

Los Reyes Magos y la paritaria salarial: ambas tienen en común un hecho curioso, no existen


Por Agmer Federal (*)
Este 6 de enero conmemoramos dos hechos importantes, que guardan cosas en común: la llegada de Los Reyes Magos y el primer año de la convocatoria a paritarias de salarios del gobierno de Urribarri a los trabajadores entrerrianos.
Y ambas tienen en común un hecho curioso: no existen.
Obviando el hecho festivo-religioso, no podemos menos que referir al primer aniversario paritario, donde claramente perdieron los trabajadores (los Reyes por lo menos algo dejan).
Pomposamente, hace un año se daba la convocatoria a paritarias con la famosa reforma tributaria que desde la recaudación iba a traer alivio a los salarios y equidad en los impuestos.
Y si no, veamos…
Los docentes entrerrianos seguimos con los salarios más bajos del país, los impuestos nunca alcanzaron a los que más tienen, el costo de vida corrió más rápido que todo aumento salarial y la paritaria continuó siendo un lugar vacío de respuestas y cargado de ninguneos.
El relato informaba, por un lado, records de recaudación, pero al mismo tiempo monitoreaba junto a los gremios cero presupuesto para salarios…
Este transcurrir puso en la mesa una de las características salientes de este Gobierno: la impunidad con la que se mueve entre el discurso y la realidad, pero también la falta de fortalezas (y en muchos casos de definiciones políticas) de algunos sectores por desenmascarar esta situación.
No sería descabellado que ante la proliferación de carteles que aparecen plantados en la nada que dicen “…Aquí la Nación crece…” comencemos a plantar los propios que deberán decir “…Aquí una Provincia Empobrece…”.
Por ello no sorprende que el presupuesto provincial, el erario público de los entrerrianos, sostenga la carrera presidencial del Gobernador, que dibuje un cronograma de salarios por fuera hasta de los mismos plazos que se dio el Gobierno, que trasplante palmeras de un Parque Nacional (delito Federal si los hay) a las playas del Atlántico, que se avalara gastos sin control para la Cumbre del Mercosur, que se apruebe el Presupuesto 2015 con una caída sustancial para Educación; que sostenga la pérdida de coparticipación federal a favor de caer simpático al Gobierno Nacional mientras le importa nada el estado de la Salud, la Educación y el estado del trabajo en su propia Provincia, Entre Ríos.
Algunos han definido como “vergonzosa” esta situación cuando no le cabe otra ilustración que la de “impune”.
De la impunidad surge el desinterés por el pueblo, y del desinterés surge el acto de la burla: la burla en las paritarias que se firman, la burla en el cronograma de pagos, la burla en las obras de infraestructura que no se hacen pero con funcionarios del área que cobran al día; en caminos destruidos donde no se llega a las escuelas y tampoco sale la producción pero con funcionarios ostentosos y bien pagos; con hospitales vaciados de medicamentos y atención pero con delegados del Ministerio de Salud en cada Departamento, con Departamentales de Educación que suman funcionarios para cada plan educativo y se les cae el edificio encima …
No es menor entonces decir que al alivio salarial que reclamamos a fines de 2014 sin respuestas (en realidad, cero respuestas en todo) lo del cronograma viene a aumentar aún más las causales del no inicio del ciclo 2015 y, por qué no, decir que no hay sector de trabajadores que pueda desligarse de esta realidad, no hay representantes de los trabajadores que puedan desconocer el creciente descontento, rememorando a los Olimareños, que poéticamente decían “…con el de arriba nervioso y el de abajo que se mueve…”.
Alguno dirá… “Se lo ve muy tranquilo al Gobernador en las playas de Mar del Plata…”. Pero eso no es tranquilidad: es impunidad.
Queda en manos nuestras, de nuestras organizaciones, calzarnos un souvenir con la cara de uno u otro gobernador-candidato, o habilitar nuestra propia carpa frente a Casa de Gobierno desde ya.

(*) Silvia Parella, secretaria gremial; Estela Gallardo, secretaria adjunta; Francisco Nessmann, secretario general de Agmer Federal.