CAMINOS DE LOMA LIMPIA: RETÓRICA PUBLICÓ EN SU MOMENTO AL RESPECTO

La escuela que se quedó sin fiesta de graduación





(De la Redacción de Entre Río Ahora - textual- Publicado el 4 de enero de 2015).
El aviso apareció el 18 de diciembre en Facebook.
Decía que la fiesta de graduación, que se había programado para ese día, se aplazaba para este 2015: el 18 de febrero.
Ese día la Escuela Secundaria N° 7 Mburucyá, ubicada en el paraje rural Loma Limpia, en el norte de Entre Ríos, departamento Federal, tendrá su fiesta de fin de curso.
La postergación tiene su explicación: durante todo diciembre cayeron en Federal unos 100 milímetros de lluvia y los caminos quedaron intransitables, por efecto del agua y la desatención de Vialidad.
Sin caminos buenos, las escuelas rurales se quedan en la soledad más absoluta, sin alumnos ni docentes.
Todos, padres, docentes, estudiantes, decidieron aplicar el sentido común: aguardar el mes de la seca, para evitar contratiempos con el camino.
FranciscoNessmann, docente de la Escuela Mburucuyá, dice que en el norte la gente razona así: “Si no arreglan los caminos cuando hay clases, menos lo van a hacer en vacaciones. Así que decidieron esperar hasta febrero. Van a esperar a que pasen las lluvias y no a que lleguen las obras”.
Los docentes de la Escuela Mburucuyá dicen, de todos modos, que las lluvias no han sido ni tan intensas ni tan prolongadas como para convertir en intransitable el camino de acceso. Lo que pasa, razonan, es que no hay mantenimiento de ningún tipo: y por eso, la mínima cantidad de agua que se junte alrededor de un puente -si este es precario- es suficiente para que se produzca el desborde, no porque el puente sea obsoleto, esté destartalado, o su estructura sea modesta, sino porque los cauces están como Dios creó el mundo, al natural en el centro-norte de Entre Ríos.
Entonces, a través de una nota que publicó el sitio Retórica, mostraron su malestar. “La Zonal II de la Dirección Provincial de Vialidad está ausente sin aviso. El jefe de la repartición no fue al acto de egresados de la Escuela 18 de Loma Limpia; no se atrevió a ponerse sus zapatos azules tal como los lució en el acto de la noche anterior en la Escuela de Comercio”.
Y más: “A qué funcionario le importa cómo se circula por los caminos rurales. Ni siquiera se ocupan de atender los reclamos de automovilistas, transportistas, que sufren transitar por las rutas pavimentadas de la región, menos aún se les puede pedir que hagan algo para que la gente pueda andar por los senderos de tierra, de lo que queda de ripio, en jurisdicción de parajes, como el de Loma Limpia”.
Las escuelas rurales, como la de Loma Limpia, soportan casi siempre el olvido, el ninguneo oficial.
A veces el tema es el camino, a veces la falta de maestros, en otras, el transporte que no llega, el combustible que no alcanza, los costos que no dan, y los alumnos que quedan a pie, a la deriva.
Loma Limpia está en medio del monte, a 40 kilómetros de Federal, pero un vehículo que transporta los alumnos puede llegar a cubrir un trayecto de 200 kilómetros por día llevando y trayendo estudiantes. Las distancias, aquí, son extensísimas.
El maestro Nessmann le cuenta a Entre Ríos Ahora que allá en el norte las clases se suspenden más de lo que se piensa: ora por falta de mantenimiento de los vehículos de transporte, ora porque los transportistas le cortan el crédito a Educación por falta de pago.
Están malamente acostumbrados a todo eso.
Y lo de la lluvia de diciembre no fue más que un dato anecdótico más. “La lluvia sumó su aporte para demostrar aún más la precariedad en la que se encuentra la educación rural en nuestro departamento. Años de abandono en el mantenimiento de los caminos rurales, profundizado en los últimos años, han aumentado día a día lo intransitable de los mismos. Las últimas lluvias caídas en diciembre (cercanas o superiores a los 100 mm.) no solo afectaron el suelo mayormente de tierra sino que arrastró al menos tres badenes, que cortaron directamente caminos. Esto decimos cuando hablamos del abandono. No sólo no está asegurada su reparación inmediata, sino que, además, el haber arrastrado obras de ingeniería habla del abandono de años”.
Entonces, se aplica la filosofía norteña: desensillar hasta que aclare.
La fiesta de graduación, pues, pegadita al inicio de clases.
Así son las cosas a veces.