De ahora en más, la conocida foto del acuerdo "habla". ¿Qué prometió realmente Urribarri? ¿Admitió ser también él responsable por el caos? ¿Qué dijo de los comerciantes? ¿Usó un tono amigable o distante?
Audio: Sergio Urribarri da su palabra a los policías - Diciembre de 2013
Elentrerios.com accedió a un archivo de audio que despeja interrogantes. Aunque su calidad no es la óptima, no quedan dudas de que quien habla es Sergio Urribarri, poniendo en juego todo su poder de persuasión. El gobernador trata a los policías de "muchachos", apela a un tono amigable e incluso da golpes en la mesa, un lenguaje gestual que le sirvió para dotar de mayor fuerza expresiva a su promesa, logrando que sonase aún más convincente. 

Aquella negociación, que fue coronada con la firma de un acta acuerdo, ante el Obispo de Concordia y dirigentes sociales que oficiaron de testigos, fue clave para que los policías volvieran a patrullar las calles, tras los gravísimos saqueos que quebraron la paz social.

Algunas de las frases que pueden oírse con claridad son: "todos somos responsables". "Voy a pagar" los $ 8500 de bolsillo, "yo doy la palabra", "yo me comprometo".

El mea culpa de Urribarri

La estrategia discursiva de Sergio Urribarri incluyó un explícito mea culpa. "Muchachos, todos somos responsables. Yo no estoy queriendo trasladarles la responsabilidad sólo a la actitud de ustedes", les dice, tras describir la gravísima situación que vivía la ciudad. Más adelante, apela a otro giro verbal en igual sentido: "Ustedes me dicen '¿por qué no empezamos antes?'... no importa...".

Se trató de una autocrítica puertas adentro que contradice los mensajes públicos del oficialismo, siempre renuente a asumir aunque más no fuera una cuota parte de responsabilidad política por el desborde policial que dejó desguarnecidos a los ciudadanos de Concordia.

Textual, el mensaje de Urribarri

"Primero, quiero que tomen conciencia del estado de cosas en Concordia. Es muy grave, muy grave. Ya se perdió una vida humana ayer. Hay un muchacho con una herida en la cabeza, de bala, con pérdida de masa encefálica. Hay otro que tiene el 80% del cuerpo con quemaduras y lo estamos trasladando a Buenos Aires".

"Y todos somos responsables. Yo no estoy queriendo trasladarles la responsabilidad sólo a la actitud de ustedes, porque en circunstancias como estas, como lo pidió el Obispo... y yo gustosamente acepté".

"Esto es una bomba de tiempo, muchachos... Si les cuento la mitad de los comentarios que hay sobre lo que puede pasar esta noche. Yo tengo familia, ustedes tienen familia... La situación es muy grave, y no quiero perder ni un minuto pensando por qué llegamos hasta acá...".

"Yo no sé de dónde carajo voy a sacar la plata para pagarles, pero, si me hago responsable, la voy a pagar. Pero no me pidan algo que no puedo. No hay manera alguna de que yo ponga en el básico... No lo va a hacer nadie porque no lo puede pagar nadie".

"Habíamos citado para mañana al contador Casaretto, al Vicegobernador, a todos, para ver qué nuevo impuesto ponemos para poder pagarles esto. Son, sólo para la policía, 41 millones de pesos más al año. Perdón, al mes".

"Y ustedes me dicen por qué no empezamos antes... no importa. Yo lo que no quiero es perder ni un minuto más... Yo no quiero salvar el pellejo mío; entiéndanme, hay miles de familias que están corriendo riesgo esta noche y todos somos responsables, todos somos responsables de esta situación".

"Esto que nosotros ofrecemos, se lo ofrecemos, repito, voy a salir a buscar esta plata, la voy a buscar y la voy a conseguir, voy a poner más impuestos a la gente más rica; los comerciantes que quieren más seguridad tendrán que pagar más tasa para poder pagar los sueldos. Y cuando haya paritarias en febrero, principio de marzo, nos sentamos para ver el básico. Yo doy la palabra, yo me comprometo, pero entiendan cuál es la situación ahora. Es una bomba de tiempo. Salvo que alguno de ustedes quieran que estalle esta bomba".

"No tengo nada para esconderles ni nada para mentirles. Esta escala voy a poner impuestos para poder pagarla y la voy a pagar (golpea la mesa), y la voy a pagar (golpea la mesa). El que menos va a cobrar serán 8.500 pesos de bolsillo".

Lo que dijo antes y después de la negociación

La primera reacción pública del gobernador Sergio Urribarri, en medio de los saqueos, fue firme y amenazante: "Con gente así, nosotros no negociamos. No negociamos porque la actitud está calificada en el Código Penal como delito de sedición. Muchos de los que reclamaban no estaban en actividad. Son sublevados, suspendidos de la fuerza y exonerados", dijo a Radio del Plata.

"Eran unas 50 personas de la seccional de Concordia en su mayoría con malos antecedentes y con ellos no negociamos", subrayó. Para que no queden dudas de su postura, sentenció: "No negociaremos con sediciosos".

Pero, como lo prueba el audio, horas después Urribarri negoció. El testimonio visual de la negociación fue la foto en la que posan el gobernador, el Obispo, el Intendente, otros funcionarios y los policías, tras la firma del acta acuerdo.

En los días siguientes a los saqueos, cuando la calma retornaba paulatinamente a Concordia, el gobernador Sergio Urribarri justificó el pacto firmado con los policías, con esta confesión: "Yo tenía la Constitución, las leyes, la Justicia lista para ocupar su rol, pero sentí que no me servían".

Por ese entonces, se apuró a enviar a la Legislatura una reforma tributaria que le aportaría los recursos suficientes para cumplir la palabra dada a los policías.

Pero pocos días después, hubo un giro notorio. El análisis de los hechos se judicializó. Cobró protagonismo el jefe de los fiscales, Jorge Amilcar García, cabeza visible del embate para juzgar a los policías; se argumentó que el acuerdo, de naturaleza política, no era jurídicamente válido por haber sido firmado bajo extorsión, y, finalmente, se dejó a un lado el compromiso del mandatario para llevar el mínimo de bolsillo a $ 8.500.

Vendría luego la imputación y detención de un grupo de policías, todos ellos de baja graduación salvo uno, a quienes se hace exclusivos responsables de los hechos de diciembre de 2013. Tras ser llevados a la cárcel de Federal, y luego que la Justicia admitiera que las condiciones en las que allí fueron alojados violaban derechos humanos elementales, se les concedió la prisión domiciliaria, que aún continúa.

A la espera del juicio oral

Según recordó El Diario de Paraná, en julio pasado, tras la feria judicial, el fiscal Guerrero había pedido la elevación a juicio de la causa contra 18 policías acusados por sedición y otros delitos relacionados con el alzamiento que protagonizaron en diciembre pasado en Concordia. Al momento de ofrecer la prueba a producir en el debate, Díaz Vélez solicitó citar a 40 testigos y ahí fue que se trabó el proceso. Se aguarda que el Superior se expida respecto de esa solicitud del letrado.

Los policías están imputados por los delitos de sedición, incitación al robo calamitoso y lesiones leves, por los hechos ocurridos a partir del 8 de diciembre, cuando un grupo de uniformados irrumpió en la Jefatura Departamental de Concordia.

Tres personas murieron mientras duró la rebelión policial y una gran cantidad de comercios de la ciudad fueron saqueados.

Según el fiscal Guerrero, de los elementos recogidos durante la investigación surge que “los saqueos en Concordia comenzaron antes de la toma de la Jefatura Departamental de Policía”, el domingo 8 de diciembre, pero Guerrero dejó entrever que habría una connivencia entre quienes produjeron los actos vandálicos y los policías.

En esa línea, apuntó que “la toma (de la sede policial) estaba planificada, no fue casual sino que estaba organizada” y señaló que “una persona de la zona noreste, por ejemplo, no va a iniciar un saqueo si no sabe que la Jefatura Departamental estará tomada y que ningún móvil policial concurrirá”.

La defensa de los policías sostiene que no existen pruebas que demuestren la supuesta culpabilidad de los uniformados en la planificación de los saqueos. Aseguran que ni siquiera los entrecruzamientos de llamadas telefónicas permiten arribar a conclusiones firmes al respecto.

Imputados

Los policías imputados por la sedición de diciembre son: Daniel Chávez, Hugo Troncoso, José Orlando Troncoso, Esteban Cendra, José María Biderbos, Andrés Paredes, Ricardo Paredes, Luis Alberto Gómez, Luis Alberto Paredes, Luis Roberto Carlino, Diego Diferding, Manuel Coutinho, Juan Manuel Rosas, Carlos Rosas, Juan Pedro Lacuadra, Romeo Valdez y el oficial Carlos Daniel Zaragoza.

El discurso actual de Urribarri

En un reciente reportaje, el Gobernador Sergio Urribarri volvió a hablar de los acontecimientos que conmovieron a Concordia, a Entre Ríos y al país en Diciembre de 2013.

Esta vez, ya en campaña por la candidatura a presidente, resumió la lista de culpables, sin asumir cualquier responsabilidad alguna por lo sucedido. "Juntaron lo peor de la policía con delincuentes comunes y dirigentes marginales de la política” , dijo.

(4) Comentarios

palito (Anónimo)pato yo te he votado siempre....con esto se termino mi confianza, devolvele un cacho de dignidad al trabajador
21.08.14 - 21:21 Hs.Reportar abuso
negro (Anónimo)"Cosechadora" estas al horno!!! vos sos el delincuente estafador traicionero, así queres manejar un pais, por favor!!!!!
21.08.14 - 21:18 Hs.Reportar abuso
hugo (Anónimo)por favor cuanta mentira de este gobernador...metio preso a los policias haciendolos responsables a ellos...cuanta mentira. gracias medios como este nos enteramos la realidad de los hechos...soy comerciante y me contaron otra pelicula. los policias fueron victimas como lo fuimos nosotros.
21.08.14 - 20:54 Hs.Reportar abuso
meneco (Anónimo)Si lo de Pinocho, por mentiroso fuera realidad, nuestro gobernador tendría que llevar su nariz en una carretilla de mano............-