La feligresía de la Capilla de la Medalla Milagrosa convierte la aspiración del nuevo templo en obra


El nuevo templo de la Capilla de la Medalla Milagrosa, emplazado en el barrio Las Flores, ya muestra delineada su figura arquitectónica.

La construcción se erige en la esquina de las calles Perón y 25 de Mayo, en el predio contiguo en donde funciona la capillita.

El vecindario impulsó se edifique un templo cuyas dimensiones permitan albergar a la feligresía católica cuya comunidad de fieles se ha incrementado paralelamente al crecimiento demográfico del barrio.

El barrio identificado con el equipo de fútbol, consagrado una y otra vez en los certámenes de la Liga Federalense, progresó urbanísticamente: la plazoleta, el bulevar Perón que atraviesa la jurisdicción uniendo la entrada desde la Colonia hasta la ruta nacional 127, el remodelado alumbrado público, son obras que transformaron la geografía.

La comisión pro-templo, no desentona con el espíritu de superación de quienes residen en la zona. Sus miembros proyectaron la construcción de una iglesia que esté a la par de la Parroquia, del templo de San Pío -en el barrio Centenario-. La motivación se emparentó con el empuje, y «juntos a la par, movilizados por la fe», convirtieron la aspiración en obra.

Para recaudar dinero a afectar a la construcción, la comisión ha organizado regularmente «venta de empanadas, asados, bonos contribución, cenas-espectáculos. Gracias a l

a colaboración de la población, hemos podido reunir los recursos económicos para edificar el templo», transmiten con orgullo los integrantes de la cooperadora de la capillita, quienes destacan «el efecto contagio de entusiasmo para ver concretado el proyecto». La exteriorización de satisfacción también se resume en que «el esfuerzo, la dedicación, el trabajar codo a codo» ha resultado gravitante en la ambición que anima a los feligreses.